dimecres, 4 de maig de 2016

Una experiencia en la Titan

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Este año he tenido la oportunidad de asistir a una de las pruebas que probablemente se haya ganado a pulso el prestigio de ser la más dura del mundo (y sino la primera, estará entre las 5), si, hablo de la Gaes Titan Desert by Garmin. No lo dudé un instante, poder asistir y ver lo que se siente estar entre la élite del ciclismo mundial en BTT, no es una oferta fácil de rechazar. 
Estoy en buen estado de forma, entrenando regularmente y haciendo una que otra salida de largo recorrido, por lo que físicamente, a priori, no necesitaba, o eso creí, hacer grandes proezas, pues iba a realizar las últimas dos etapas, de las más bonitas, de TAN sólo 100 km con 700mts una y 80km 600mts la otra, por lo que poca dificultad le veía, pero indudablemente me equivocaba, la dureza de esta prueba no está en la distancia a recorrer o el desnivel a ganar, la dureza viene dada por otros factores. 
Dos semanas antes tuve que dejar mi bicicleta para el transporte, puesto que la prueba se realiza en su totalidad en suelo Marroquí, primer problema, conseguir otra montura para entrenar... Por suerte la tienda Dbike de Premià de Mar me pudo dar una de sustitución, todo un detalle !!! Segundo problema.... La bici que me dejan, me hace ver que la mía ha quedado desfasada y con esta entreno mucho mejor.... 3 kilos menos en una bici es demasiado... Ay ay ay.... Hay que ir mirando bici también! 
Luego de mirar foros, vídeos y consejos de gente que la ha hecho, y gente de la organización del evento, me hago con todo el material necesario para asistir, que no es poco, además de la bicicleta, hay que tener en cuenta que rodar con una temperatura entre los 30 y 45 grados sin sombra requieren ir con unos tres litros de liquido, crema solar y demás protecciones, y todo tipo de recambios para poder reparar una incidencia en medio de la nada.
No sólo se trata de una prueba (si, he dicho prueba, no carrera) que te exige al máximo, es una experiencia de vida que te da otra perspectiva de las cosas. 

Paso a detallar mi experiencia: 

El primer día llegamos a Er-Rachidia, donde haríamos noche para desplazarnos al día siguiente a Merzouga, allí estaba instalado el campamento, un conjunto de Haimas donde dormíamos todos los corredores, sin distinción de ningún tipo, lo que te mete de lleno en el ambiente Titan. 

La primera sensación al llegar fue evidentemente el calor, salíamos de Barcelona con unos veinte grados y en Merzouga no bajaban de los treinta, un ambiente sofocante. Aquí los nervios ya se empezaban a notar, poco después comenzaron a llegar los que acababan la  cuarta etapa, raro era no ver algún ciclista desvaneciéndose,  también pasaba por allí el periodista Antonio Lobato que se había animado con la prueba y ese mismo día la abandonaba volviéndose a España. 

Cinco de la tarde: Primer briefing informándonos sobre el uso del SPOT (un localizador vía satélite que nos mantendría ubicados en todo momento) con el que nos podrían seguir nuestros amigos y familiares en tiempo real durante la ruta. Y otras advertencias, principalmente de seguridad. Lo más importante, mantenernos hidratados, llevar los depósitos llenos y no saltarnos ninguno de las estaciones de hidratación (no se me hubiera ocurrido! ), además de otros pormenores de la etapa del día siguiente, la etapa de navegación. 

Etapa Garmin: 

El ambiente del campamento es difícil de describir, se te contagia la emoción, estás rodeado de cracks como Ibon Zugasti, Julen Zubero o José Betalup. también algún famoso como Dani Rovira que se animó este año. Gente que iba de arriba para abajo entre los stands de masajes, de asistencia mecánica y demás. habría unas 500 personas que colapsábamos el Wifi que disponía el área de descanso, si, Wifi en medio del desierto!! toda una novedad este año, aunque daba algún dolor de cabeza al intentar conectarte con tanta gente, tal vez la próxima habría que limitarla en cuanto al volumen de usuarios simultáneos.

Por la noche briefing de la etapa, donde nos daban las coordenadas de los 7 puntos por donde debíamos pasar para llegar a meta. Esta etapa es de navegación, es decir sólo se conocen estos puntos, pero no hay indicaciones del recorrido, ni tracks, por lo que hay que buscar la mejor manera de llegar de un punto al otro, y aunque no lo parezca, en el desierto es una tarea nada fácil. 

Nuestra salida (grupo contact) se realiza unos 45 minutos después de la salida general, lo que agrega un poco de calor a la jornada.... A unos 2 km. nos encontramos con el primer obstáculo que ya esperábamos..., las dunas, donde cada uno empieza a desarrollar estrategias, como descalzarse, ponerse protectores, subir montado, bajar montado, y demás ocurrencias que de poco sirven, con 40 grados no queda más remedio que caminar con la bici a un lado, intentando acertar con la orientación y encaminarse lo más directo posible al punto de control, ubicado al otro lado del cordón de dunas. Al cabo de muy poco ya sudábamos litros de agua, y evidentemente ni una sombra...
Una vez pasado el control, que no me fue fácil localizar, tocaba apretar un poco, el terreno se dejaba hacer, con cierta dificultad, pero me avisan que voy muy bien de tiempo, así que decido seguir sin parar. Aquí me encuentro a los últimos en salir, que al verse adelantados ya muestran algún gesto de descontento, algo que vería en repetidas ocasiones a lo largo de la etapa. Decido seguir una pista que parece alejarse del camino directo al punto del mapa, pero por lo menos permite a la rueda traccionar bien. De repente he dejado a todos atrás y me he alejado un poco por otro camino, decido seguir y luego ver que he acertado en la decisión y he adelantado a varios grupos de ciclistas al llegar al punto de hidratación. Aquí hago acopio de agua (no hay sólidos debido a las temperaturas), y al ver que empiezan a llegar grupos que había adelantado retomo la ruta hasta el siguiente punto de control por un camino pedregoso pero agradable al ver que es piedra dura y se puede pedalear a gusto. No pasa mucho hasta que veo que comienza la segunda etapa de dunas, la verdad que ahí ya estaba un poco cansado de caminar por la arena, y me lo tomo con resignación. Me había despegado un poco del grupo y sólo éramos tres ciclistas por las dunas (al alcance de mi vista), éstas ya pesan un poco más y llego a tener alguna rampa (calambre) en grupos de músculos que no se trabajan prácticamente en ciclismo! esto me sorprende y desagrada por partes iguales. Decido parar un poco al acabar las dunas, cosa que hago al cabo de unos 45 minutos. Ya sabiendo que las dejaba atrás, me saco los protectores y me doy cuenta que habían pasado más de 4 horas y no había comido nada... otro error que pagaría.... una vez hecha cuenta de una barrita sigo camino en solitario, y poco antes del punto de control alcanzo a otro grupo, continuamos hasta el arco de control y al pasarlo vemos que el siguiente punto de referencia no está a la vista. Hemos de sortear un repechón, y seguir ahora en dirección noreste pero sólo se divisa al fondo un cordón de color marrón que no nos gusta para nada, arena suelta ..no por favor! Pregunto si alguien sabía cómo seguir y me dicen que cada uno por su cuenta... Vaya espíritu deportivo.... Decido tirar recto, estaba cansado de dar vueltas... Al cabo de un buen rato viendo que el GPS no se movía, me doy cuenta que se había colgado, y lo tuve que reiniciar varias veces.... no era una buena señal... Después de varios sustos descubro que quitando la opción de navegación (cálculo de ruta), ya no se cuelga.... pero esto me lleva unos 20 minutos...Sigo en dirección al punto, pero a los pocos metros las ruedas se clavan en la arena, y he de ir un poco a pie y otro ciclando... al ir avanzando veo que el camino se desvía y me lleva directo a una duna!!! NO!!! no quiero recular tampoco, y veo al grupo que se dirige en diagonal al final de la duna, me decido a seguirlos, pero al  poco los pierdo de vista.... Sigo tirando pero con poca convicción intento bordearla sin adentrarme en la otra (pasar entre las dos dunas vamos), y un poco en bici y un poco  a pie llego al borde. Al cambiar de rasante veo que del otro lado hay más dunas!!!! un poco desesperado decido ahora si intentar tirar recto hacia el punto, ya he perdido mucho tiempo y fuerzas, tampoco he comido casi por los nervios, y la cabeza ya  no entiende bien por qué algo tan sencillo se puede complicar tanto... Encuentro entonces a un grupo que también iba un poco perdido, donde estaba Dani Rovira, y no de muy buena gana nos hacemos una foto. 
Al cabo de unos kilómetros damos con la estación de hidratación. Aquí aprovecho a beber Powerade y mientras descanso un poco veo que van llegando compañeros que deciden abandonar la etapa. Otro insolado y algún deshidratado, la médica (Núria) no sólo nos atiende a todos, sino que nos da ánimos también. Toda la organización en su conjunto hace un trabajo impecable, estando a 40 grados todos sin parar de un lado para el otro. Al ver tantos abandonos decido sumarme, así que aviso a la médica para que solicite mi evacuación. Me siento un rato a la sombra y entre calambre y calambre van llegando compañeros que también abandonarán. Casi a la hora de haber llegado aparecen un grupo de dos compañeros contact con ánimos para seguir y me contagian ese ímpetu y decido seguir a pesar de las rampas. Un par de geles y nos ponemos en movimiento, por lo menos era una pista fácil de seguir ya, aunque con muchos tramos de arena. A buen ritmo avanzamos varios kilómetros hasta que mi compañero ve que ya no puede seguir, vuelvo a quedar sólo, siguen los abandonos, y pasa varias veces el coche escoba, esto es como ver la sombra de buitres a tu alrededor..., un coche escoba lleno de abandonos esperando a que decidas dejarlo.... Desisto entonces de hacer los 30 o más kilómetros que me quedaban, llevaba 9 horas con la bici. La sensación es difícil de describir, te das cuenta que no puedes seguir, que has hecho las cosas mal, que no has comido, que no has bebido, y las dificultades son extrañas para mí. No son duros repechones o trialeras técnicas en subida, esta vez los problemas son la temperatura extrema, el no poder parar porque no hay sombra donde resguardarse, son las ruedas que se encallan constantemente en la arena, teniendo que multiplicar la fuerza o bajarse y caminar.... Con desazón subo al coche y nos acercan a la próxima estación de hidratación, donde nos quedaría esperar un buen rato hasta que evacuen a los abandonos en orden de llegada, al ser de los últimos me toca el último coche, con tormenta de arena incluida!.... 
Pasadas las ocho llegamos al campamento, queda preparar bici para el día siguiente, ducha, briefing, cena y demás preparativos. Los ánimos del grupo no eran de los mejores, demasiados abandonos, encontrarnos de cara con la dureza del desierto a muchos nos hizo mella en nuestro espíritu y nuestra cabeza. 

Etapa Merzouga - Maadid:
En el campamento Titan cada día a las 6 toca diana, suena música y la agradable voz de Trini que nos invita a levantarnos. Seguido de música de AC/DC, Nirvana y demás nos van animando. 
Había dormido poco más de 3 horas, y me levanto con dolor en las piernas, una uña de menos y demás problemas menores, pero decido dar salida a la última etapa, no he venido a quedarme en la piscina. Así que me preparo, desayuno sin hambre y con la cabeza y piernas doloridas me dispongo a recoger los 3 litros de agua de uso obligado, y me acerco a la línea de salida. Esta vez no somos todo el grupo, la mayoría decide quedarse, y a las 9 salimos del arco, esta vez sí con tracks cargados, por una pista firme y con un coche de televisión que nos hace el seguimiento.
A los pocos kilómetros se estira el pelotón, las eléctricas obviamente salen despedidas rumbo a la meta. En los primeros tramos de arena suelta ya noto que casi no puedo apoyar el trasero en el sillín, y tampoco ponerme de pie.... Sigo tirando hasta el punto de control, a partir de allí los tramos de arena se hacen más seguidos, y ya tengo la seguridad que no acabaré los 80 kilómetros. En la estación de hidratación ya veo abandonos y decido dejarlo rápido para no ser de los últimos, como en la anterior etapa. Creo que fue buena idea porque a las dos ya estaba en la meta, con una sensación muy amarga de no haber llegado pero con la firme convicción de que he dado lo que podía, y que volvería a intentarlo, esta vez si para acabarla!.

Hoy creo que hubiera preferido una etapa más dura en cuanto a desnivel, pero en terreno en mejores condiciones para ciclar, aunque las etapas de dunas tienen un atractivo incuestionable. 

Dedicamos el día siguiente a descansar en el hotel y hacer alguna excursión por la zona. Ya sólo nos quedan los dos vuelos que nos traerán de vuelta a Barcelona, con la mirada puesta en el próximo reto. 










By Víctor

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